domingo, 13 de noviembre de 2016

Subida a la ermita-monasterio de Montesión (Cazorla)


ERMITA-MONASTERIO DE MONTESIÓN (Cazorla)
13/noviembre/2016.
Primera subida: mayo 2005.

Se ubica a unos tres kilómetros de Cazorla, por el camino de San Isicio, bordeando y ascendiendo la vertiente norte del cerro de Salvatierra. Se accede al monasterio de una manera inesperada al estar resguardada detrás de unos cortados de piedra que la aislan de los aires del norte.
Su nombre religioso es el de Desierto de Montesión tal y como denomina la orden de ermitaños de San Antonio y San Pablo a estos lugares.
Fue fundado por San Julián Ferrer, después de aparecérsele la Virgen María en una cueva al lado de la capilla.
Su construcción es bastante desigual en calidad y terminación, destacando la parte sur, donde se encuentra la capilla. El resto ha sufrido considerables modificaciones, sobre todo a partir de la desamortización de Mendizábal.
Últimamente, a partir de los años setenta, con la vuelta de los hermanos ermitaños, se acondicionaron algunas de sus partes.
La zona más interesante es la de la capilla del monasterio. Es pequeña, de planta rectangular o de  "salón" con tres naves originalmente, modificada con posterioridad hacia una planta de cruz latina de una sola nave.
La nave principal esta cubierta con bóveda de medio cañón, las dos laterales de crucería y en el centro una magnífica cúpula sostenida por  trompas.
A la entrada presenta un coro, añadido de época posterior.
En su día, la capilla contó con un retablo barroco, que desapareció durante la guerra civil. No obstante se conservan pinturas al fresco en sus bóvedas, especialmente en la cúpula, con retratos de otros santos ermitaños y letanías marianas en los gallones de su cúpula.
La belleza de estos espacios radica en su simplicidad, recogimiento y carentes de cualquier comodidad, que hacen de esta construcción un lugar donde todavía podemos imaginarnos las formas de vida de hace unos siglos.
El monasterio no debió de construirse en su totalidad, tuvo diferentes fases, quizás sus orígenes sean de finales del siglo XVI, aunque su fundación es de 1625, en pleno apogeo del movimiento monacal en España, después de la contrarreforma.
Todos los años, el último domingo de septiembre,se realiza la Romería de la Virgen de Montesión, que es paseada por los alrededores del Monasterio.

El recorrido se incia en la Plaza de Santa María detrás de la Fuente de las Cadenas. Es una subida casi continua, que desde los 850 metros de Cazorla nos lleva a casi los 1200 del Monasterio.


 Fuente de Las Cadenas, fechada en 1605, construida en honor a Felipe II

Son bastantes las fuentes que nos iremos encontrando en la ascensión. Unas con agua potable y otras no tratadas sanitariamente, como rezan los carteles.
 Fuente de La Glorieta

Llegamos a la primera bifurcación. Al frente, Quesada a cuatro horas y media.  A la izquierda, al monasterio.

 Hay que tomarlo con calma....

Llegamos a la segunda bifurcación. Hemos de elegir entre seguir de frente y visitar la Capilla de San Isicio o no desviarnos y continuar la ruta. Como vamos bien de tiempo, elegimos lo primero. A unos trescientos metros llegamos a la ermita.
Fuente de La Pedriza





Detalle de la fuente anterior en donde se aprecia que en su tiempo sirvió como lavadero

 Ermita de San Isicio

 Fuente adosada en un lateral de la ermita.


Panel situado al lado de la ermita en donde se explican las fiestas que se celebran con ocasión de su festividad y 
otras curiosidades relativas al santo,

En el año 2002 visitamos por primera vez el monasterio y entonces la pista era casi totalmente de tierra. Esta vez y con tristeza, hemos apreciado que en el primer kilómetro y medio el piso ha sido sustituido por hormigón, que indudablemente hace más cómo del acceso a las caserías que por allí hay; pero que la han privado del encanto que antes tenía.

 Ejemplo de la pavimentación.

 Panorámica de Cazorla

Restos  de antigua explotación ganadera.

En la primera parte del camino es abundante la humedad en las rocas, 
que permite la aparición de hongos como los de la fotografía.

Como se aprecia, el desnivel es muy grande.
En este concreto punto, el altímetro marcaba 28% de desnivel.

Por fin se acaba el hormigón y la naturaleza se muestra en todo su esplendor.
A la izquierda puede observarse la torre de cinco esquinas del Castillo de Salvatierra.

Son cinco las fuentes que hay en el camino.
Ésta es de construcción moderna y a pesar de la sequía manaba agua cristalina.


Panorámica de la subida tomada desde la fuente anterior.
El monasterio está volcando el cerro.

Panorámica desde la explanada que antecede al monasterio.

Indicativos de las grandes rutas europeas.

Llegamos. Ha sido hora y media de continuo ascenso; pero mereció la pena.

Fuente adosada a la capilla del monasterio, abandonada.

Vista de la fachada sur del monasterio y puerta de entrada a la capilla.
Puerta accesoria del monasterio.
Detalle de la entrada a la capilla.

Cuando en el año 2002 visitamos el monasterio, nos atendió el Hermano Antonio, último ermitaño que lo habitó y atendió.
Hombre amable y sencillo con una permanente sonrisa en sus labios......un hombre bueno.
Nos dijo que el monasterio estaba inhabitable y que él todos los días hacía el recorrido desde Cazorla en ambos sentidos para atender la capilla, los rezos y enseñarlo a los visitantes que por allí se perdieran, como con muy humor manifestaba.
Sólo cuando la nieve lo hacía intransitable permanecía en sus dependencias sin bajar a la ciudad.
Hoy todo está cerrado, la soledad es patente y el Hermano Antonio no apareció. Quizás por su edad no pueda ya subir como le gustaba hacer.
En aquel año tuvimos la suerte de que nos sirviera de guía desinteresadamente  y nos permitiera hacer unas fotografías, que buscando en mis archivos he encontrado.
Estaban hechas en formato analógico, por lo que disculpáis la falta de calidad; pero he pensado que para hacerse una idea de como es el interior de la capilla, para aquellos que no la hayan visto, merecía la pena.

                                               
 Virgen de Montesión

 Otra advocación de la Virgen con un Ecce -Homo

 Vista de la entrada de la capilla desde el interior y
el coro sobre ella.
Vista de la cúpula y aspecto de las pinturas que lo adornan.


He dejado para el final la imagen que el "guardián del Monasterio", el Hermano Antonio, accedió a hacerse con nosotros. Era el mes de mayo de 2002.


Hermano Antonio y Mari Nieves


Domingo, 13 de noviembre de 2016.
José Espino.



sábado, 22 de octubre de 2016

2016 Cuevas de La Lobera (Castellar) y embalse del Guadalmena

El pasado domingo, día 16 de octubre, visitamos el yacimiento ibero de Cuevas de La Lobera y posteriormente el embalse del Guadalmena. Buen día y bonito paisaje.
Estas cuevas, situadas en el municipio de Castellar, es uno de los principales lugares de culto de los iberos.
El Santuario Ibérico de la Cueva de la Lobera, fue un centro de culto de la población ibera del alto Guadalquivir, de los oretanos entre el siglo IV y III a.C. 
En este yacimiento se encontraron numeroso exvotos ibéricos (conocidos como muñecos). El Santuario fue construido sobre una cornisa rocosa formada por varias cuevas naturales. El núcleo central corresponde a la Cueva de la Lobera, que se hallaba próxima a dos manantiales, la Fuente del Caño uy la del Cotillo. La mayor de las cuevas, denominada Caverna del ídolo, contaba con una explanada artificial de ciento setenta metros donde se reunirían los fieles para adorar a las divinidades iberas.

 Camino de las cuevas.
 
Casi en las cuevas.
 En las cuevas (vista parcial)
 A veces veo caras......desde dentro.
 Ojo con telarañas...
 Saliendo de las cuevas
 
 Ladera en donde se asentaban las casas, cuyos habitantes
depositaban los exvotos en la cueva.
 Aprovechando el entorno
 Embalse del Guadalmena
 Desagüe del Guadalmena
Arroyo del Ojanco
Vista panorámica de las cuevas

martes, 11 de octubre de 2016

2016. CIRCULAR: ÚBEDA-CTRA.EL MÁRMOL-RUTA CONEJO-STA.EULALIA-CARRIL-CRTA A ÚBEDA-LA YEDRA-CLAVIJO-ÚBEDA (37KM).

El pasado domingo 9 de octubre, hice otro recorrido circular.
Esta vez saliendo por la carretera que va a El Mármol, para a unos cuatro kms. tomar un desvío a la derecha, justo en donde hay un disco con espejo.
Antes había atravesado,como no, olivares y dejado a mano derecha nada más empezar a bajar hacia la pedanía, una casería abandonada, que después de consultar con el investigador ubetense Juan Barranco, me informa que se trata del cortijo denominado Romancho y que está en el paraje de Martín Ibáñez. Sus propietarios según él, son los herederos de D. Bonifacio Ordóñez. (de su libro Toponimia del campo de Úbeda).


(foto 1: casa del cortijo Romancho))
(foto 2: vista general)

(foto 3: desvío con disco con espejo)

La bajada es muy bonita. El paisaje que se contempla es digno de apreciarse. En primer plano El Mármol, mas allá, el valle del Guadalimar y al fondo Sierra Morena.
Una vez tomado el desvío, el sendero por el que transitamos está limitado a ambos lados por plantas típicas del bosque mediterráneo como el lentisco y la jara.
Se ven también encinas.
Ahora el paisaje, al girar noventa grados y tomar dirección a Úbeda nos permite ver olivos y olivos. Destaca el Cerro de la Tesorería y allá en lo alto se adivina Santa Eulalia.

(foto 4: camino )

Son continuas bajadas y subidas de piso irregular pero la mtb supera sin dificultad.
Nada más iniciar este camino vemos a nuestra izquierda lo que queda de la casería de Los Ponce ( al menos esa es mi deducción después de ver mapas del IGN), totalmente en ruinas.
Son muchas las construcciones que en tal estado se encuentran por esta zona, vestigio de lo que tuvo que ser un pasado próspero; pero la modernización del campo hizo que se fueran perdiendo.
(foto 5: vista general)
(foto 6: detalle)
(foto 7: vista del interior del patio )

Continuamos nuestro pedalear hasta alcanzar la confluencia con la pista que viene desde Úbeda por el polígono agrícola.
En este punto giramos a la izquierda para metros después atravesar el arroyo de La Dehesa y subir a la aldea de Santa Eulalia.
Una vez en ella y teniendo como referencia los lavaderos públicos, tomamos un camino que hay a la derecha ( no tiene pérdida) y que después de llanear durante bastantes metros nos deja en lo alto de una pendiente peligrosa, no ya por el desnivel; sino por el estado del suelo.Multitud de piedras que mezcladas con la tierra hace que las ruedas derrapen si no se adoptan precauciones.
Únos kilómetros más abajo contactamos con la carretera que viene de Úbeda, un poco antes de la pontanilla por la que pasa el arroyo de La Dehesa (km.2,5) desde la ciudad.
Volvemos al asfalto, para antes de pasar por el puente sobre el que discurre la carretera de circunvalación, girar a la derecha y continuar paralelamente a esta vía, pasando por el cruce que va a El Mármol.
Cien metros mas abajo, en la subestación de Endesa, giramos a la izquierda y por ese carril, avanzamos pasando por la parte de atrás de las caserías de La Yedra, hasta llegar a la altura de le Iglesia.
En esa zona me llamó la atención dos chimeneas que me hacen pensar que en su tiempo debió haber alguna almazara.

(foto 8: chimeneas)
Desde allí de vuelta a Úbeda y en la rotonda tomar la segunda salida ( camino agrícola) conocido como camino de Clavijo, que nos deja en la rotonda del mismo nombre.
Tomamos el carril bici que nos trae a casa.
Han sido 37 kms. de pedalear tranquilo, disfrutando de una soleada mañana otoñal; aunque por la temperatura no lo parezca.
Domingo, 9 de octubre de 2016
José Espino Vecino.

domingo, 25 de septiembre de 2016

2016 CIRC. ÚBEDA-ARROYO DEHESA-STA.EULALIA-SAN BARTOLOMÉ-FTE. ALAMEDA-ÚBEDA

Una nueva ruta circular aprovechando la buena temperatura.
Hoy he  salido por la Hospital San Juan de la Cruz dirección a El Mármol y nada más pasar el puente giro a la derecha (Las Ruinas)

Continúo por esa carretera hasta pasado el polígono agrícola en donde desaparece el asfalto y se convierte en tierra y piedras,(versión andaluza de las corredoiras gallegas).
Esta pista va a unirse en su momento con la carretera que desde Úbeba llega hasta la pedanía de El Mármol.
Un grupo de amigos ciclistas, Juan Linares y Pepe López, la llamamos ruta del conejo, porque cuando en 1994 empezábamos a preparar nuestro primer Camino de Santiago en bicicleta desde Roncesvalles, eran bastantes los que se nos cruzaban. Ya hay menos y en alguna ocasión se ve uno que otro.
Pero  hoy  me desvío antes.  Tomo el primer cruce a la derecha que en descenso me llevará hasta el Arroyo de la Dehesa.
Desvío a la derecha

Arroyo de la Dehesa
El arroyo está totalmente seco; pero recuerdo haberlo pasado en otras ocasiones con el agua casi hasta la altura de los pedales.
Una vez atravesado comienza un "sube y baja" breve con alguna pendiente brusca del 13%.
El paisaje a nuestra izquierda es bonito: la ruta del conejo atraviesa la ladera, El Mármol al fondo y se adivina también en la lejanía Vilches y de noche La Carolina.
Panorámica con El Mármol al fondo
A continuación lo que sigue es un suave y continuo ascenso con un desnivel medio del 6%, que nos lleva hasta la aldea de Santa Eulalia, a la que accedemos por el campo de fútbol y zona de acampada.
Hago una foto del lavadero público y de una panorámica desde un alto de la aldea en donde se divisa el nivel bajo del pantano del Giribaile así como el camino llevado por el que pasé hacía unos minutos.

Panorámica con el Giribaile al fondo
A la salida de Santa Eulalia en lugar de coger la carretera, tomo un carril que de frente continúa dejando la Cooperativa de aceite a la izquierda.
Este carril del que desconozco el nombre, nos lleva tras varios kilómetros de descenso a conectar con la carretera que viene desde Vilches, casi en el momento de acabar la cuesta.
Justo en el punto kilométrico 44, con cuidado pues hay que cruzar la carretera, tomamos un desvío a la izquierda. Es lo poco que queda del antiguo trazado.
Continuamos entre olivos y el camino nos lleva a la intersección con otro perpendicular. Giramos a la izquierda y sin posibilidad de error si siempre  giramos  a partir de entonces a derechas nos lleva tras aproximadamente seis kilómtros a una nave-casa que se distingue por tener unos mosaicos de la imagen de Jesús Nazareno y la Virgen de Guadalupe.
Antes habremos podido apreciar una cruz de granito junto a los restos de una vivienda de la que sólo de ha salvado de los continuos actos de vandalismo "casi", un mosaico de San Francisco de Padua.




Nuestro camino nos lleva a la carretera que viene de Sabiote, que tomamos en ese sentido hasta una rotonda inmediata en donde gestionamos la segunda salida para por camino rural paralelo a la carretera, en alto, avanzar en dirección a Torreperogil, hasta llegar a otra rotonda que nos sirve para cambiar de "mano" y entonces por la derecha llegar hasta San Bartolomé.
Ahora toca volver a Úbeda y lo hacemos por lo que pienso, en su día tuvo que ser el camino que uniera ambos núcleos urbanos, pues hay aún lienzos que atestiguan el empedrado, que subsiste el paso de los decenios.
Se toma a la derecha justo cuando se llega al campo de fútbol.


Restos del antiguo empedrado

Tras cruzar la carretera del antiguo vertedero de escombros y después de pasar junto a varias caserías, llegamos a la Fuente de la Alameda.
He tenido una grata sorpresa al ver como la dejaron un grupo de ciudadanos hace poco tiempo cuando procedieron a su limpieza.
Yo, que por razones familiares, mi abuela vivió en la calle Valencia, conocí en todo su esplendor esa fuente a la que gran número de personas iban a llenar los cántaros con agua que decían era muy buena, no puedo más que congraturarme del estado en que está; aunque el agua jamás volverá a salir por sus tres caños como lo hacía el siglo pasado.

Fuente de La Alameda 
Ya quedaba poco. Solo una bajada para por el llamado camino del charcón, pasando por lo que queda de la antiguamente famosa huerta de Juan Moreno, llegar a los pìes de la zona amurallada.

Casa de la huerta de Juan Moreno
La inconfundible cúpula de la Iglesia de San Miguel nos da la bienvenida a la Ciudad de Los Cerros.
Sólo queda un último esfuerzo para superar una fuerte pendiente que nos dejará en el mirador.
Allí acabó el paseo. A la sombra de una higuera que tiende sus ramas sobre la bancada, hilvano unas notas que después me servirán para el pequeño relato que acabo de hacer.
Para el que haya tenido la paciencia de llegar al final, gracias.


Domingo, 25 de septiembre de 2016
José Espino Vecino.