martes, 6 de junio de 2017

CIRCULAR ERMITA VIRGEN DE LA CABEZA-PRADO REDONDO-LA IRUELA


El domingo 14 de abril de 2017 y para continuar con el entrenamiento antes de subir al Camino de Santiago, que nos llevará desde Ponferrada hasta Sarria, quisimos hacer unos kilómetros por terreno pedregoso similar al que nos vamos a encontrar.
Por eso, después de hacer acopio de energía en una churrería de Úbeda, nos dirigimos a Cazorla, para tomar dirección a la Iruela.
En esta carretera, concretamente en el segundo cruce a la derecha está el indicador hacia esa población.
Accedemos a su plaza principal en donde se ubica el Ayuntamiento y que los domingos alberga el típico mercadillo y tomamos girando a la derecha, la empinada cuesta asfaltada que nos llevará hasta los pies del cerro en donde está la ermita de la Virgen de la Cabeza, patrona de Cazorla, situado a 1.5 kms. de la Iruela en dirección a El Chorro.
En ese cruce hay un mirador y lugar suficiente para dejar los vehículos.
Cargados con la mochila con un peso similar al que portaremos en el Camino empezamos nuestro recorrido.
Tan sólo serán nueve kilómetros; pero los suficientes para que las piernas mantengan la forma.
Los primeros metros son una cuesta asfaltada que no lleva a la ermita.
La iglesia, una fuente y un magnífico mirador desde donde se divisa una amplísima panorámica, componen este enclave.


                                 
El grupo que subirá al Camino

                                  
El autor  de la foto anterior, Raúl, con las mujeres del grupo

                                   
Ermita de la Virgen de la Cabeza

                                    
Vista de la ermita con la fuente  a la derecha

                                    
Impresionante panorámica desde la ermita.
Al fondo en lo alto, el ´Torreón de las cinco esquinas del Castillo de Salvatierra.
En el centro,  la torre del Castillo de la Yedra y a sus pies Cazorla.

Justamente allí nos encontramos con un poste indicador de varias direcciones.
Nosotros tomaremos la que nos lleva hasta el refugio de la Zarza; aunque esa no sea nuestra metra.
Para no perderse, sobre todo para los van por primera vez, el "secreto" es situarse con el poste a nuestra espalda, con lo de frente nos encontraremos con la Peña de los Halcones,
A nuestros  pies comienza un sendero definido por el pisar reiterado que en unas decenas de metros nos situará en la base de la Peña.

 Indicador direccional al inicio de la ruta situado delante de la ermita.

A partir de ahí, no hay pérdida.
Entre riscos iremos ascendiendo con un piso no fácil por la cantidad de piedras sueltas y bordenado la ladera, hasta que ante nosotros aparezca la campiña de Jaén con la Sierra de Cazorla en el horizonte y en primer plano y en una hondonada, La Iruela y su castillo.

                                      
 Castillo de La Iruela 

Esta panorámica  nos acompañará con distintas perspectivas, prácticamente todo el itinerario.
En esta parte más alta antes de girar a la derecha pasaremos junto a una roca que se conoce como "la efigie".


                                               
Fomación rocosa conocida como "la efigie"

A partir de aquí, el sendero unas veces más estrecho, otras más ancho, llaneando en ocasiones y con empinadas cuestas en otras, nos lleva hasta un arroyo que salvo en época de lluvias está seco y que hay que atravesar.

Siguen fotografías con las que he pretendido que se puedan hacer una idea de la belleza del sendero.

 Indicaciones en las piedras, siempre útiles.

 Nosotros subíamos........

 Otros, incluso con mascotas........bajan

 Seguimos subiendo........

 .............

 Figuras caprichosas formadas con el paso de los siglos..

La senda nos lleva a un arroyo que hay que atravesar

Los árboles en floración

Entre pinos centenarios nos aproximamos  Prado Redondo


Avanzamos junto a su orilla y a escasos cuatrocientos metros, después de girar a la izquierda y tras una cuestecita, llegamos a Prado Redondo.

Sendero con indicador a la derecha, justo en donde se gira a la izquierda en dirección a Prado Redondo    

                                      
Aproximación a Prado Redondo


Aquí nuevamente los postes direccionales.

                                      
Indicadores en Prado Redondo


El sendero no tiene dudas. Avanzamos unas decenas de metros y llegamos a lo que en su día fue casa forestal.
Hoy, lo único que queda son restos de los muros en ruinas y las piedras y restos de maderas que sirvieron para su construcción, esparcidas por el lugar.

En 2004, cuando hicimos la misma ruta, aún se conservaba lo que tuvo que ser una erilla; aunque no creo que fuera para trillar pues allí no hay ni vestigios de explotaciones agrarias y lo que bien pudo ser un aljibe o depósito de agua de lluvia con una pila para lavar la ropa adosada.

 Casa forestal 1 (2017)

 Casa forestal 2 (2017)

Casa forestal 3 (2017)

Ahora siguen otras fotos del mismo lugar, tomadas en 2004, última vez que estuvimos allí.
De los plasmado en esas fotos, hoy no hay nada.

 Casa forestal 1 (2004)

Casa forestal 2 (2004)

Desde este punto hay una senda que atravesando el Tejo nos lleva directo al Parador de Turismo de Cazorla. (Para los que se animen, está perfectamente indicada).

En el 2004, con mejor equipo fotográfico bastante más pesado y tras su correspondiente espera, pudimos captar una escena de la fauna que existe en esa zona.



                                      
También quisimos plasmar la belleza de la flora autóctona

Desde ese punto la ruta gira a la izquierda y empieza a descender.

A los pocos metros, a nuestra derecha se erigen los restos de una edificación que independientemente de su original uso, en la actualidad sólo sirve como cuadra en donde encerrar los rebaños.
Tiene dependencias para comederos, literas elevadas para dormir los pastores en el mismo lugar que los rebaños y aprovechar así el calor que desprenden los animales, para una más cómoda estancia.
La conservación es deficiente y su antigüedad más que manifiesta.









Llegamos así a un claro a la salida del bosquecillo, constituido por una pradera verde por donde serpentea la vereda que sin solución de continuidad nos dejará en la carretera que desde Cazorla se adentra en la sierra, a la altura de La Iruela.

 Al fondo, la zona de arbolado de acabamos de dejar.
En primer plano la pradera  anteriormente referida

Allí es necesario desviarse unos metros para asomarse o bien a la izquierda y admirar el inmenso barranco existente, o subir unos metros y desde unos picachos ver abajo La Iruela y su castillo.

                                      
Detalle del barranco de la foto anterior

                                      
Picachos desde donde admirar las vistas de La Iruela y su castillo

Ese domingo había un grupo de jóvenes que con unos monitores de actividades al aire libre de empresas dedicadas a estos menesteres estaban practicando escalada y travesía de barrancos mediante cables de acero.



Regresamos a la senda y llegamos a un cruce que tomamos a la izquierda. Si seguimos de frente continuaríamos hasta el refugio de la Zarza.

Ya todo es bajar hasta alcanzar la carretera que viene de la sierra.






Antes de alcanzar  la carretera pasamos por el punto en donde comienza la ruta denominada  "La Mocha" que es justamente la que recorrió el grupo que atravesando barrancos dejamos en lo alto, así como bonitas panorámicas del castillo de La Iruela.



                                                                                                             Inicio de la ruta





Llegamos a la carretera y en dirección a La Iruela, a los pocos metros se inicia una empinada cuesta que pasando por la Plaza del Ayuntamiento, nos lleva en continua ascensión a la zona de aparcamientos en donde horas atrás iniciamos nuestro paseo.

Allí, dimos cuenta de los consabidos bocadillos y bebida fresquita mientras admirábamos la belleza del paisaje que se extendía a nuestros pies.

El objetivo de mantener la forma con vista al inminente Camino de Santiago se había cumplido.


























viernes, 28 de abril de 2017

Santurario de la Virgen de Guadalupe, Oratorio visidgodo de Valdecanales y Hipogeo de La Veguilla

Descripción del recorrido.-

Éste es un recorrido que he hecho en bastantes ocasiones. Corto de kilometraje, tan sólo cuarenta kilómetros.Sin demasiadas exigencias, tan sólo la subida desde el embalse del Giribaile hasta Úbeda, que se hace de forma suave.
Por lo demás el paisaje que se divisa en muy atrayente.
Salimos de Úbeda por la carretera que va a Vilches y enseguida empezamos a bajar hasta el cruce que nos dirige hacia el Santuario de la Virgen de Guadalupe.
Hasta ese punto han trascurrido aproximadamente doce kilómetros, dejando a nuestra derecha antes de llegar, las caserías de El Deán y más abajo a cuatro kilómetros, la del Palomarejo.
Pasado el Santuario, se llanea y desciende hasta que se inicia una cuesta ( a la derecha está ubicado el oratorio de Valdecanales), en cuya coronación se nos ofrece una amplio paisaje con el embalse del Giribaile en el fondo y al  frente en la ladera sur, las cuevas de la Especula y el oppidum y castillo del Giribaile.
Nuestro recorrido, siempre teniendo a la derecha el embalse continua entre olivares, hasta el arroyo de los Yeseros.
En ese punto un carril que nace a nuestra derecha nos llevará al heremitorio de La Veguilla.
Vueltos al puente sobre el arroyo, hay una a veces pronunciada subida hasta coronar la loma, desde donde se divisa Canena.
Desde Canena, por la carretera nacional, a Úbeda.

Ermita de Nuestra Señora de Guadalupe o del Gavellar.-

Ubicada junto al arroyo del mismo nombre, es la sede de la Patrona de Úbeda, en donde se venera desde mediados de Septiembre hasta el Primero de Mayo, día en que es traida a Úbeda en andas, pasando por la pedanía de Santa Eulalia.
No se sabe la fecha de construcción de la ermita; aunque no es descabellado pensar que la edificación se iniciaría a raiz de la aparición milagrosa de la imagen descubierta por el agricultor Juan Martínez, dentro de un recipiente lleno de gavillas de trigo el día 8 de septiembre de 1381.
Hay reseñas en documentos, como el testamento del alguacil mayor de Úbeda, Per Ibañez, que incluye la ermita entre sus mandas.
En 1704 el licenciado Espinosa de los Monteros la sitúa a una legua de Úbeda y de ella dice que "es de fábrica de muy relevante arquitectura, vistosa, fuerte y rica y hermosa, hecha a expensas de las limosnas que los fieles devotos han dado y dan".



                                     
Entorno a la entrada del Santuario en donde es frecuente celebrar actos de hermandad
 

                                                
Arco de entrada
                                         
Vista del Santuario 1

      
Vista del Santuario 2

                                        
Antesala de la capilla en donde los romeros descansan y que está adornada en sus paredes
por cuadros con fotografías de la Virgen en distintas advocaciones, que en 1981, con motivo de la
la celebración del VI Centenario de su aparición, fueron traidas desde diversos lugares, tanto nacionales como del resto del mundo y expuestas en el claustro de la hoy
Basílica Menor de Santa María.

                                                 
Interior de la Iglesia con la imagen de la Virgen de Guadalupe en su camarín.

 Torre de la Iglesia.
 
 Arco por donde el día primero de mayo y a hombros de romeros, la Virgen de Guadalupe sube a Santa Eulalia
para continuar su camino hasta Úbeda, mientras tañe la campana allí existente.
 
Oratorio visigodo de Valdecanales.-

Situado en el cerro de la Alcobilla, entre Zagahón y Los Escuderos.
El conjunto esta conformado por tres cuevas excavadas en la roca. La fachada principal, labrada en un talud, presenta una larga arcada ciega con arcos de herradura clásica.
Su interior representa una capilla de tres naves con bóvedas de cañón sobre pilastras cuadradas,que tienen una greca en las líneas de arranque de los arcos transversales.
Las otras dos cuevas, de menor dimensión, también con bóvedas de cañón y absidiolas, pudieron estar destinadas a batptisterio y refectorio.
Fue descubierto en 1968 por D. Rafael Vañó y declarado como bien cultural en 1970.
El estado de conservación es lamentable y en absoluto está cuidado.
Por su apariencia ha debido de servir de cobijo a pastores y animales.
La llegada al mismo no es difícil, pero no está indicada.
Este hecho quizás ha contribuido a que el entorno no esté aún más deteriorado.
De las tres cuevas, la del centro está totalmente tapiada.
La de la izquierda, actualmente tiene una reja de hierro que impide su acceso, siendo la derecha la que no sabemos por qué, tiene totalmente expedita su entrada.
Por una vereda que parte a los pies de la explanada delantera del oratorio y a unos escasos veinte metros se encuentra otra cueva, que por su aspecto debe ser coetánea.








                                               


                                      




 


Pasado Valdecanales, ante nosotros el embalse de Giribaile.

 Panorámica del embalse flanqueado por olivos.
Al fondo, la presa y la torre de control
 
En primer término el embalse.
Al fondo, las cuevas de la Espeluca y a la derecha el torreón del castillo del Giribaile.


Heremitorio de La Veguilla.-

La construcción, excavada en su totalidad en un estrato de rocas areniscas, tiene una planta de corredor con tres estancias laterales y una cabecera trilobulada. El acceso se efectúa a través de un vano adintelado. La nave, de bóveda muy rebajada, prácticamente plana en su mayor parte y ligeramente apuntada en algún tramo, tiene una longitud de de 18,50 metros y una anchura desigual que oscila entre los 2,92 en la entrada y los 2 metros del interior. A lo largo de tdoo el lateral oeste presenta una serie de ocho poyetes tallados a 0,92 m, por encima del nivel del suelo y cuyo frente interno es prolongación de la bóveda.
Tres de los situados más al interior tienen en el centro de su cara interna un pequeño hueco rectangular a modo de hornacina.
En el lado opuesto de la nave se sitúan dos cámaras de planta cuadrangular que, aunque con distintas dimensiones,son muy similares en cuanto a su estructura formal. Dos metros antes del final de la galería el nivel del suelo se eleva 30 cm. desarrollándose otro espacio claramente diferenciado en planta, a modo de meseta.
De ésta se accede a una tercera cámara, situada al final del lateral oeste de la nave, formalmente muy parecida a las anteriores, pero de dimensiones mayores.
Desde el final del corredor se accede a la cabecera de la cueva, constituida por un espacio de planta trilobulada en forma de cruz, cuyos brazos laterales tienen u ancho de 2,90 m, y una longitud de 2 y 2,75 m. respectivamente.
El brazo de la cabecera, de 2,60 m de ancho por 3,15 de largo, tiene en la totalidad de su frente un poyete tallado en la roca con una  altura de 0,75 m. El acceso desde la nave se realiza a través de un vano que presenta un murete tallado en la misma roca hasta media altura.
La estructura formal de todo el recinto, que en planta se puede definir como prototipo de cruz latina, permite identificarlo como un espacio destinado a funciones litúrgicas, en la que claramente se aprecian dos ámbitos bien diferenciados: una nave principal destinada a los asistentes al culto y una zona de presbiterio reservada a los oficiantes. En el caso del presbiterio concurren varias de las características tipológicas que lo identifican como tal: cabecera trilobulada a modo de ábside, elevación de todo el espacio respecto a la nave y separación de la misma mediante altura, que hace las veces de iconostasio o barrera litúrgica que separa visual y simbólicamente los dos ámbitos, ocultando al sacerdote en el momento de la consagración. La cámara rectangular situada junto a la cabecera se identifica funcionalmente como el espacio destinado a la sacristía.